Guías a la par: actividad física al aire libre derribando obstáculos.

Eco turismo 29/06/2021 Por Redacción
Caminar, correr, andar en bicicleta, escalar son actividades físicas al aire libre recomendadas por los especialistas para mejorar la calidad de vida. Hay personas que, por distintos motivos, encuentran algunos obstáculos para poder practicarlas. Pero afortunadamente, en Mar del Plata, existe también otro grupo de personas prestar a derribar esas barreras.La ONG comenzó en 2017 a sumar voluntarios para acompañar a personas ciegas o con discapacidad a disfrutar del poder hacer actividad física al aire libre derribando obstáculos.
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“Guías a la Par”, es una ONG compuesta por voluntarios que acompañan a personas ciegas o con discapacidad a realizar distintas actividades.

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Desde que Marisa Arregui comenzó con el proyecto en 2017, no detuvo su marcha. Sumó tanto voluntarios y voluntarias como personas que se animaron a ir por más. Y en 2019 se pudo constituir finalmente como ONG.

Así, hoy en día, “Guías a la Par” cuenta con 44 voluntarios y 32 personas con distintas discapacidad que se reúnen para disfrutar una bicicleteada, una caminata o hasta la posibilidad de escalar.

Marisa Arregui, referente de “Guías a la Par” cuenta en diálogo con LA CAPITAL que desde que la ciudad volvió a Fase 3 por la pandemia, el grupo se reúne cuatro veces por semana para hacer actividades.

“El punto de encuentro siempre es la plaza España porque no tenemos una sede. Desde que volvimos a Fase 3 nos juntamos martes y jueves a las 15, viernes a las 16 y domingo a las 9”, enumera.

“Hacemos running, ciclismo y ahora volvemos a ofrecer yoga porque el Club Huracán nos cede las instalaciones y tenemos dos profes entre las guías”, cuenta sobre la oferta de actividades que se practican.

“También el grupo de aventura, que hace escaladas, campamentos. El año pasado cuatro personas (dos guías y dos guiadas) hicieron el Volcán Lanín, ahora fuimos otros cuatro grupos al Cerro Tres Picos y para marzo de 2022 tenemos proyectado ir al Cerro Champaquí“, detalla.

Para esos grandes retos, claro, primero se necesita un entrenamiento. Y por eso, entre viaje y viaje se buscan lugares cercanos para comenzar a familiarizarse con las técnicas de acampe o escalada.
“El domingo pasado fueron a Sierra de los Difuntos. Ahí algunos pudieron ponerse por primera vez un arnes y el que se animaba, escalaba. Hay que tener en cuenta que la persona ciega no sabe de que se trata. Por eso se van animando, aprendiendo y después escalan. Hacemos talleres para hacer una fogata, armar una carpa, situaciones que la persona ciega no tuvo la oportunidad de hacer”, explica.

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La mayor parte de los guiados son personas ciegas, aunque también asisten con otras discapacidades.

Marisa cuenta un caso particular que permite entender que la vida es un día a día. Es el de una voluntaria que en su momento hizo el curso de guía y sus ocupaciones no le permitieron seguir vinculada al grupo. Tiempo después la mujer que hacía triatlón volvió pero para estar del otro lado del mostrador. Un accidente cerebro vascular le hizo perder la visión. Tras el lógico impacto emocional y un proceso de recuperación, volvió al grupo.

“Al principio quería andar sola en su bici y se dio un par de golpes. Pero está haciendo duatlón”, confiesa Marisa.

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La ONG cuenta hoy con cuatro bicicletas dobles, que son muy difíciles de conseguir en este momento de un comercio exterior atomizado por la pandemia.

“La idea es conseguir más pero se nos hace muy difícil. Por el costo y además porque casi no hay en el país. Hace tres meses compramos una playera, sin cambios. Sirve para recreación, para que personas ciegas que nunca se subieron a una bici lo hagan por primera vez. Pero no para competir”, aclara.

Los viajes, las bicicletas, y demás elementos necesarios para desarrollar todas las actividades tienen un costo. Por eso desde la ONG se lanzó una campaña para captar socios y empresas locales que puedan dar una mano.

La cuota social es de 300 pesos por mes y no necesariamente se necesita hacer el curso o concurrir a las juntadas. El apoyo monetario en este caso también es importante. Para ello los interesados pueden acercarse a la plaza para pagar la cuota o hacer una transferencia a la cuenta de la ONG. En cualquiera de los casos el asociado recibirá el comprobante de una factura electrónica.

Mientras tantos, la venta de empanadas, organización de rifas y demás, siguen sosteniendo esta iniciativa que comenzó Marisa hace cuatro años y a la que se fueron sumando muchos.

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Marcos Folgar, Director General del área de Discapacidad de la Municipalidad de General Pueyrredon y conductor además del ciclo televisivo ADN, siempre bregando por la ampliación de derechos de las personas con discapacidad, es uno de los guiados.

Marcos, como persona ciega, admite que la ONG le permite “disfrutar y poder hacer actividad física”

“El trabajo que hace la ONG es algo increíble. Desde su referente y creadora, Marisa Arregui, hasta cada uno de los voluntarios que disponen de su tiempo para poder guiarnos. Es algo que no nos cansamos de agradecer. Esto nos permite a las personas ciegas hacer actividades como caminar, correr, andar en bicicleta o escalar una montaña. Algo que era impensado hace años atrás y hoy es visto como algo totalmente natural: que una persona con discapacidad pueda realizar este tipo de actividades”, resaltó Folgar.

“Por otro lado debemos decir orgullosamente que Guías a la Par es el grupo de este tipo más grande de este tipo. Ni siquiera en Capital Federal hay una ONG de este estilo”, remarcó el periodista.

Para que siga creciendo, para que cada vez se puedan desarrollar más actividades y con los elementos adecuados, es clave el apoyo de la comunidad. Asociarse ya es un primer paso importante.

Fuente: "Diario la Capital"

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