Los trastornos del sueño se pueden combatir con estrategias sencillas

Energía 08 de abril de 2020 Por Noe Fernández Di Santi
La ralentización del tiempo a nivel mundial provoca que muchas personas tengan problemas para descansar por las noches
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Frente a los cambios mundiales que se están viviendo, mucha gente está experimentando cambios en sus rutinas de sueño e incluso problemas para conciliarlo. Algo también está claro: con el paso de los años el ser humano duerme mucho menos. Pero todos estos inconvenientes tienen una solución: estrategias sencillas para poder encontrar el sueño y el descanso. 
Las alteraciones en el sueño no solo afectan al desarrollo diario de las actividades, sino también a la salud, porque el sueño es un hábito vital. 
Dormir y levantarse a la misma hora todos los días es uno de los primeros consejos a tener en cuenta. Con esto el cuerpo se acostumbra a una rutina que facilita la conciliación del sueño y el descanso por la noche. También sirve llevar una vida activa durante el día: hacer ejercicio, caminar de un lado al otro o simplemente hacer las tareas del hogar, son actividades que conllevan un descanso. 
Tan importante como todas estas estrategias es comer liviano antes de ir a la cama: evitar el café, bebidas alcohólicas y alimentos que pudieran ser complicados de digerir. Las sustancias estimulantes como el tabaco, el chocolate y las bebidas gaseosas no son buenos amigos en esta oportunidad. 
El lugar destinado al descanso debe permitir que la mente se desconecte, para ello se puede crear un lugar a oscuras o con luz tenue y baja, para que el cerebro entienda que es hora de dormir y cree un estado de relajación. El uso de pantallas está totalmente desaconsejado, puesto que una persona con dificultades para dormir debe tener en claro que el lugar es solo para eso y dejar de lado cualquier distracción como televisión y celulares. 
Finalmente, es importante tener una cama y un colchón óptimos para poder descansar no solo la mente sino el cuerpo en su totalidad, además, se deben controlar patologías médicas que por alguna razón no dejen conciliar el sueño: problemas urinarios, artritis o algunas enfermedades digestivas, entre otras. 
Para cuando el sueño no llega en mitad de la noche, siempre es fundamental tener algo que ayude a combatir la tensión, relajar el cuerpo y la mente y conciliar el sueño. Una estrategia es esperar en la cama pensando en cosas agradables o con alguna rutina mental de relajación, de lo contrario, una buena actividad es la lectura o escuchar radio. 
Bajo ninguna circunstancia se deben realizar actividades que impliquen un esfuerzo físico o comer, de lo contrario se le está dando al cerebro la información que debe estar activo, cuando no es así. Lo importante, es no claudicar en el intento, tratar de establecer rutinas y repetirlas las veces que sea necesario. Para los expertos médicos lo ideal es dormir de seis a ocho horas por noche, pero ese número se va modificando a lo largo de la vida. El insomnio, el sonambulismo y las pesadillas son algunas de las problemáticas más recurrentes. 

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