Consejos de la psicología para hacer frente al coronavirus y la cuarentena

Actualidad 20 de marzo de 2020 Por Noe Fernández Di Santi
El confinamiento en el hogar puede poner en una situación de estrés a los más vulnerables, pero existen algunas estrategias para hacerle frente al aburrimiento
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La meditación y el ejercicio físico ayuda a lograr sentimientos positivos

El mundo vive sus horas más difíciles por el avance del coronavirus (COVID-19), esta situación avanzó desde Asia, luego por Europa y llegó a América con más de 150 países afectando, generando lo que la Organización Mundial de Salud declaró como pandemia. Diversos Estados eligieron la declaración de la cuarentena obligatoria para sus habitantes, como el modo más eficaz de combatirlo.

La reclusión obligatoria en el hogar tiene como objetivo frenar la propagación de este virus, pero implica también un cambio de conducta, de vida y de costumbres, al menos temporal. Esta situación puede generar estrés y algunos efectos emocionales negativos anulando lo que se denomina sentido común.

El hastío, la desesperación, el miedo y la ira son los sentimiento que aparecen más a menudo y que no pueden frenarse ni con el estudio, la lectura ni alguna serie en Netflix ¿Qué hacer frente a ello? Programar la mente en positivo es una buena indicación para afrontar con optimismo cada día que pasa entre cuatro paredes.

Los medios de comunicación no colaboran en la causa con las noticias negativas que brindan, pero concentrar al cerebro en la parte positiva de los casos como las curaciones, permite afrontar la situación con calma, atrasando los pensamientos obsesivos.

Asimismo, es vital realizar actividades que forman parte de la rutina pero que son claves en este momento: hacer ejercicio físico, meditar, pintar o realizar actividades creativas no solo significa calma para los adultos, sino también para los niños que a veces no llegan a entender lo que está pasando. Mantener la mente ocupada es la clave. 

Los médicos y especialistas en psicología aseguran que en la medida de lo posible hay que seguir manteniendo hábitos como los horarios de sueño y el cuidado de la alimentación, básicamente porque no es el fin del mundo y habrá vida después de esto.

Es de vital importancia aclarar también, que el confinamiento en el hogar y el asislamiento físico no significa una ruptura de vínculos con los lazos familiares o sociales. El momento mundial actual encuentra a la tecnología como un recurso para mantener estos encuentros aún sin el contacto de un abrazo o un beso. Sentirse acompañado no solo frena el miedo, sino que también nos hace sentir reconfortados. 

Finalmente, dentro de tanto caos, es importante concebir este momento como una oportunidad para bajar el ritmo de vida habitual y hacer actividades que normalmente no se puede: aprender una nueva habilidad como cocinar, leer, compartir con la familia y realizar una buena limpieza del hogar son algunas de las opciones que permitirán la relajación y divorciarse de las pantallas al menos por un rato. 

Cuídate y cuida a quienes están en tu casa, a tu familia. Las emociones negativas a veces pueden generar decir las cosas en tonos no adecuados que podrían generar algunos roces en la convivencia y ahora, es lo que menos se necesita. 

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