La Eurocámara a favor de medidas de movilidad sostenible de calidad del aire

Actualidad 06/03/2021 Por Redacción
El Parlamento Europeo defiende las zonas de bajas emisiones para luchar contra la polución, piden que no se reviertan las políticas contra la contaminación en los lugares donde estan siendo efectivas. Te contamos esta propuesta.
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La comisión de medio ambiente del Parlamento Europeo ha aprobado este jueves un informe en el que se pide a la Comisión que “establezca nuevas disposiciones legales en las directivas sobre calidad del aire para evitar que las políticas y medidas locales que han demostrado ser eficaces” no puedan “revertirse sin explicaciones profundas o una evaluación”. Además, los europarlamentarios han apoyado una enmienda en la que apuestan por desplegar medidas de movilidad sostenible y zonas de bajas emisiones.

Este informe, que se ha aprobado con los votos favorables de los socialistas, Los Verdes, La Izquierda y los liberales, forma parte del proceso que se ha abierto para revisar al alza las directivas de calidad del aire de la UE. Entre los puntos destacados, está la petición para que los niveles máximos legales de los contaminantes que regulan las directivas europeas se ajusten a los umbrales que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). En las normas de calidad del aire vigentes desde hace dos décadas en Europa esos límites son mucho más laxos que los que fija la OMS como seguros para la salud humana. El texto aprobado este jueves pide literalmente que se alineen con los de la OMS en el caso de varios contaminantes, como las partículas PM10 y PM2.5 o el ozono.

El europarlamentario socialista Javi López, que se ha encargado de la elaboración del informe votado en la comisión de medio ambiente, considera como un punto clave la apuesta por la no reversión de las medidas que buscan mejorar la calidad del aire en las ciudades, como ocurrió con Madrid Central cuando el PP volvió a la alcaldía de la capital de España. “No se puede permitir que las autoridades locales eliminen carriles bici o zonas de bajas emisiones”, señala. “Este debe ser un camino de no retorno”, añade López, quien apunta a que también se han revertido medidas anticontaminación en otras ciudades europeas como Budapest, la capital de Hungría.

Las zonas de bajas emisiones están bastante extendidas en muchos países de Europa. En España, se generalizarán gracias a la ley de cambio climático que se está tramitando en el Congreso y cuyo texto establece que los municipios de más de 50.000 habitantes deberán poner en marcha zonas de bajas emisiones de este tipo como tarde en 2023.

En estos momentos, las dos principales ciudades del país cuentan con áreas de este tipo. La aplicación de estas medidas ha venido en gran parte motivada por el expediente sancionador abierto por la Comisión Europea por los incumplimientos constantes en las zonas metropolitanas de Madrid y Barcelona de los los límites legales del dióxido de nitrógeno, un contaminante asociado a los problemas respiratorios y cardiacos y cuyo origen está vinculado al tráfico rodado y a la quema de los combustibles fósiles.

Infracciones
El informe aprobado este jueves, y que será votado en el pleno de la Eurocámara a finales de mes, recuerda que en estos momentos la Comisión tiene abiertos 32 procedimientos de infracción por incumplimiento de las directivas de calidad del aire contra 18 miembros de la UE. “El incumplimiento persistente de las normas de calidad del aire por parte de los Estados miembro es un indicador de su falta de compromiso para adoptar medidas más eficaces y de la ineficacia de los procedimientos”, recalca el informe, que pide que se revise este sistema.

La Comisión Europea, en el marco del Pacto Verde, ya ha anunciado su intención de reformar las directivas de calidad del aire para que, entre otros aspectos, sean más acordes con las recomendaciones de la OMS. Es en este contexto en el que se elabora el informe que se aprobó este jueves en la comisión de medio ambiente de la Eurocámara, explica López.

El texto también apunta a la necesidad de mejorar el modelo de medición de las concentraciones de contaminantes. Actualmente, el sistema cuenta con más de 4.000 estaciones de vigilancia y 16.000 puntos de muestreo. Sin embargo, en algunos casos los países no miden de forma correcta y comparable los contaminantes. Por eso el informe del Parlamento apuesta por “garantizar que la calidad del aire esté siendo medida por los Estados miembros en lugares apropiados” para evitar “la subestimación o la sobreestimación de la contaminación atmosférica”. Y se pide a la Comisión “que se asegure de que los puntos de muestreo sean comparables y representativos”.

Respecto a las medidas concretas para mejorar la calidad del aire, el informe propone, por ejemplo, fomentar el despliegue de los puntos de “carga electrónica y otros combustibles alternativos”. También se apuesta por “la inversión en transporte público sostenible” y por poner en marcha “medidas para renovar el parque de vehículos existente”.

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