Tu hogar puede convertirse en un lugar sustentable con pequeñas acciones diarias

Sociedad 12 de marzo de 2020 Por Noe Fernández Di Santi
Con pequeñas acciones diarias se puede aportar al cuidado del medio ambiente. La clave es reciclar.
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Sustetabilidad

Alrededor del mundo se habla de sustentabilidad, pero pocas personas saben que se trata de las acciones que una persona hace en relación a su entorno y además de cómo se puede conservar la productividad a lo largo del tiempo. El desafío actual es utilizar los recursos disponibles sin anular la posibilidad de que estas generaciones futuras puedan utilizarlos también.

Es cierto que el calentamiento global y las consecuencias de ese fenómeno se expandieron a nivel mundial con consecuencias irreversibles, pero el aporte que se puede hacer a pequeña escala es tener un hogar sustentable. La clave de esto es aplicar la regla de las tres: reciclar, reducir y reutilizar. 

En primer lugar debes desconectar los aparatos eléctricos que no utilices, porque incluso sin funcionar consumen energía eléctrica. El ahorro de energía eléctrica se traduce en la disminución del consumo de combustibles para su generación. El ahorro en el consumo de gas, también es positivo para el medio ambiente, porque representa menor combustión. Por ello a la hora de calentar agua o cocinar se debe tapar el recipiente para reducir el tiempo de preparación. 

La basura y los cargadores de celular que ya estén en desuso deben desecharse en depósitos destinados para este fin. Sin lugar a duda se trata de residuos electrónicos con alto riesgo para el ambiente. En el primer caso, las pilas desprenden plomo y no deben tener contacto directo con el suelo. 

Dividir la basura en orgánica e inorgánica facilita las acciones de reciclaje y permite elaborar abonos para el suelo. De igual manera, evitar desechar el aceite y el líquido para lavar la ropa en el agua, permite que esta pueda ser tratada y reutilizada. 

Respecto del agua, también es válido comprar un recipiente reutilizable para llevar a la escuela o el trabajo en la mochila. Evitando la compra de agua en botellas plásticas permite reducir la basura por un lado  y por otro los drenajes tapados por plástico en épocas de lluvias (los drenajes son fundamentales para evitar las inundaciones en las ciudades). 

El agua es el bien más preciado del Planeta Tierra y por ello existe la vida humana en él, sin embargo la falta de conciencia ha llevado a su pérdida. Cerrar los grifos mientras no se utilizan, preferir el uso de cubetas por sobre mangueras y tomar duchas cortas son algunas de las pequeñas acciones que se pueden aportar. 

Las emanaciones tóxicas que provocan los automóviles, como el dióxido de nitrógeno son uno de los focos de contaminación más grandes que tienen las ciudades. El transporte público también, pero su uso permite reducir la cantidad de vehículos en las calles. Otra opción válida es el uso de la bicicleta como medio de transporte, porque al trabajar con propulsión humana, no genera contaminación.

Finalmente, reciclar es una gran opción. En el fondo todos los artículos tienen una segunda vida. Un recipiente de comida puede convertirse en plato para perros y gatos, la ropa vieja sirve para fabricar trapos de limpieza y la madera de depósitos para muebles. La clave es utilizar la imaginación. Asimismo, el cartón, el aluminio y el plástico puede ser entregado a plantas de reciclaje o vendidos a las mismas. 

Noe Fernández Di Santi

Licenciada en Cinematografía por la Universidad Nacional de Tucumán y Periodista Deportivo por Tea y Deportea. Se diplomó en Periodismo Digital por Tea y Deportea y la Universidad de San Andrés y actualmente es maestrando en Comunicación Digital Interactiva por la Universidad Nacional de Rosario. Se desempeñó como periodista digital en diferentes medios online y actualmente es miembro del equipo de prensa del Ministerio de Educación de Tucumán, Argentina. Es cofundadora de Consultora Mate, un proyecto de mentoría, asesoramiento y educación en comunicación.

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