Cuidar la salud visual frente a las pantallas es todo un desafío

Energía 28 de abril de 2020 Por Noe Fernández Di Santi
El incremento del teletrabajo incrementó los problemas oftalmológicos de población alrededor de todo el mundo
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El aumento del teletrabajo en los últimos meses y el incremento de la permanencia en los hogares por parte de personas alrededor de todo el mundo, produjo un aumento de la exposición a las pantallas y con ello un detrimento de la salud visual. 

El impulso del trabajo desde casa comenzó a afectar la vista, sobre todo de las personas más adultas. El uso intensivo de los dispositivos electrónicos afecta la vista por el largo tiempo de vista fija en las pantallas. 
¿Cómo se cuida la salud visual en estas circunstancias? Lo primero es parpadear más de lo normal. La exposición a la luz de las pantallas reseca el globo ocular y tiende a hacer menos parpadeos. Lo peligroso es que se produce un riesgo de padecer el síndrome del ojo seco. 

La salud postural está sumamente relacionada con la visual. La mala posición al mirar las pantallas puede afectar la columna vertebral, pero para evitarlo, el tronco debe estar a 90º de los muslos y las rodillas. La pantalla debe quedar a la altura de los ojos. 

En cuanto a los descansos se debe seguir la regla del 20-20-20, es decir generar un recreo cada 20 minutos, mirar afuera del dispositivo 20 segundos y a una distancia de 20 pies (más o menos 6 metros). Por otro lado la pantalla debe estar distanciada idealmente a 60 centímetros y por lo menos a 35 centímetros para evitar el esfuerzo ocular. Finalmente, los ordenadores deben estar de manera perpendicular a la luz  para evitar los reflejos. 

Más allá de las pantallas, para mantener una buena salud ocular también se debe llevar una buena alimentación rica en vitaminas A y C y minerales, lo mismo que mantener una buena hidratación.  Una correcta distancia de lectura también colabora para mantener una vista sana. Lo ideal es mantener libros o revistas a 50 centímetros de los ojos. 

No es saludable usar dispositivos en la oscuridad total y son la única fuente de luz, sobre todo antes de dormir porque interrumpen el sueño. Al dormir bien la superficie ocular se recupera de las agresiones de todo el día y se produce una regeneración de las células epiteliales que revisten la cara anterior del ojo.

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