Crean un sensor tipo “semáforo” que mide el CO2 para prevenir la propagación del Coronavirus

Académicas 15 de abril de 2021 Por Redacción
Una Universidad Argentina creó un dispositivo que detecta la concentración de Dióxido de Carbono en lugares cerrados para alertar sobre la necesidad de ventilación. Esta iniciativa es muy buena para implementar en escuelas, gatronomía y demás. ¿Cómo funciona el semáforo? “Mide la concentración de CO2, a través de un sensor electrónico, los valores seguros según la guía IDA (nivel 3), son verde hasta 800ppm, 1200 amarillo, mas de 2000 rojo.

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La Universidad San Pablo T, del noroeste argentino, desarrolló en su Centro de Tecnología Disruptiva un prototipo de sensor que mide la concentración de Dióxido de Carbono (CO2) en tiempo real, en lugares cerrados, para alertar sobre la necesidad de ventilación y así evitar la propagación del Covid-19.

El dispositivo es una especie de “semáforo”, con luces roja, amarilla y verde, que informará sobre la calidad del aire del ambiente, una de las claves sobre las que alertan los especialistas: los espacios cerrados son el principal foco de contagio del coronavirus.

“Una vez estabilizado el instrumento, alguna de las luces quedará firme. En una situación normal se mostrará verde indicando que el ambiente es seguro, si el espacio comienza a requerir ventilación se mostrará amarillo, mientras que si el lugar requiere evacuación inmediata se pondrá rojo”, explicaron sus creadores.

Según los especialistas del centro, el valor de concentración de CO2 es el parámetro principal para medir la calidad del aire en interiores, por lo que resulta un buen indicador de la relación hacinamiento/ventilación. A las concentraciones a las que se encuentra habitualmente tanto en el ambiente exterior (aprox 400 ppm) como en el ambiente interior (de 600 ppm a valores superiores a 2000 ppm) se considera como indicador de calidad del aire, ya que la principal fuente de emisión en interiores son las propias personas, siempre que no haya instalados aparatos de combustión.

¿Cómo se relaciona ésto con el COVID?

"Covid está en el aire", es el leitmotiv de muchos científicos y científicas de varias regiones del mundo para advertir sobre la principal vía de transmisión del coronavirus, que es la aérea y, particularmente, por medio de los aerosoles: microgotículas microscópicas (que duran muchas horas flotando en el aire) en las que puede viajar el SARS-CoV-2 de un "huésped" a otro e infectarlo al respirar, hablar, toser. Los datos científicos son contundentes: a la OMS le llevó un año reconocerlo.

Ahora bien, aparece un nuevo actor, justo en la antesala de la segunda ola en la Argentina. Ocurre que al respirar, los seres humanos inhalan oxígeno y exhalan un gas que es el dióxido de carbono (CO2). El CO2 tiene estrecha relación con los aerosoles y se comportan de manera muy similar: es decir, se expulsan casi de forma paralela por boca y nariz.

Y si bien el coronavirus no se puede medir ni detectar en el aire, el CO2 sí. Poder medir ese gas, entonces, es una forma indirecta de medir cuán viciado (cuán respirado por varias personas) está el aire de un ambiente. Ejemplo: si en un interior con varias personas, una de ellas está infectada por coronavirus, esa persona elimina aerosoles con partículas virales al respirar y hablar (a través de éstos, hay un alto riesgo de que contagie a las demás). De forma paralela, también exhala CO2 en ese ambiente compartido.

En limpio: el gas CO2 se comporta de forma muy similar a los aerosoles: se expele y queda acumulado por horas en un ambiente, como el humo del cigarrillo, si no hay una correcta ventilación. A medida que aumenta el nivel de CO2, implica que ese ambiente está mal ventilado y por lo tanto es mayor el riesgo de contagio de Covid. Esta medida indirecta pone en evidencia la posibilidad de que en ese ambiente haya un mayor volumen de aerosoles suspendidos en el aire que contengan partículas con carga viral infectiva.

Pero, ¿para qué serviría medir el CO2 en un ambiente: sea una casa, una oficina, un comercio, el aula de una escuela?

Para saber qué calidad tiene ese aire: "La medición de este gas nos lleva a detectar la calidad de ventilación, y cuán respirado ('sucio', viciado, estancado) está ese aire. Cuantas más personas haya en un mismo ambiente mal ventilado (esto se llama aforo), más probabilidad habrá de que si alguna de esas personas está infectada, infecte a las demás".

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Este dispositivo. “Surgió como idea para poder colaborar en esta situación de pandemia, para que la gente pueda estar más segura en ambientes públicos cerrados, como ser sanatorios, hospitales, oficinas, aulas, micros, etc, bares y restaurantes. La idea es poder contener a la gente en ambientes cerrados, pero correctamente ventilados y seguros”

La idea de la institución no es fabricarlo o venderlo. “Planeamos que empresas de producción de artículos de electrónica lo fabriquen, nosotros no nos dedicamos a la fabricación, solo hacemos I&D (Investigación y Desarrollo). Estamos evaluando algunas alternativas y costos para que quien lo produzca pueda lograr un elemento de precio accesible. Estamos orgullosos de nuestro sensor y esperamos que genere interés en ser desarrollado y distribuido, definitivamente puede cambiar la forma en la que habitamos los espacios y brindar a comercios y espacios cerrados un mayor entorno de seguridad para sus empleados y visitantes”.

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