Un agujero en la capa de ozono del Ártico llamó la atención de los científicos

Naturaleza 13 de abril de 2020 Por Noe Fernández Di Santi
La última vez que se había dado un fenómeno de este tipo fue en 2011. Monitorean de cerca la situación por el cambio climático
dronestagram-y-el-mundo-2-groenlandia-960x540

Desde los últimos meses de 2019, un curioso agujero apareció en la capa de ozono que se ubica a la altura del Ártico. La situación llamó la atención de los científicos y la información fue dada a conocer por el Servicio de Vigilancia Atmosférica del Sistema europeo Copérnico (CAMS).

Lo que llamó la atención del fenómeno es que se trata de algo común en la región antártica durante el clima de primavera, pero no en el Norte. Desde hace mucho tiempo, se vigila la capa de ozono porque es un escudo de la Tierra contra los rayos ultravioletas.

En el Polo Norte, las masas de tierra y los sistemas de montaña son factores que determinan los patrones climáticos. Gracias a esto las temperaturas se mantienen un poco más estables que en la región antártica. “Las columnas de ozono de extensas zonas del Ártico han alcanzado valores bajos récord este año y la capa de ozono sobre el Ártico se ha agotado severamente a una altura de unos 18 kilómetros”, dijeron desde el CAMS. 

Los agujeros en la capa de ozono se forman por el uso humano de químicos como el cloro, que se depositan en la estratósfera. Estos químicos luego se depositan en una extensa área de baja presión y aire frío que se encuentra cerca de los polos de la Tierra. Los científicos explicaron que estos depósitos se debilitan en verano y se intensifican en invierno. 

“Las temperaturas de estas áreas que envuelven los polos pueden bajar de los -78 °C y formarse nubes estratosféricas, que juegan un papel importante en la reacción con los químicos fabricados por humanos que agotan la capa de ozono cuando regresa la luz solar”, explicaron en un estudio del CAMS.

Las bajas temperaturas producidas durante largos meses en la región del Ártico, han producido la formación de nubes estratoféricas y con ello largas pérdidas de ozono. “Esto significa que el agotamiento del ozono se ralentizará y detendrá, cuando el viento polar se mezcle con el aire rico en ozono de las bajas latitudes”, dijeron desde el CAMS. 

Los investigadores señalaron que continuarán vigilando el agujero de ozono en las próximas semanas y mantendrán los esfuerzos internacionales de monitoreo en la capa de ozono. 

Si bien desde hace muchos años se estudia el agujero de la capa de ozono, en esta oportunidad significa un hecho para prestar atención porque los científicos estiman que puede llegar a ser de un millón de kilómetros cuadrados. Sin dudas, eso representa una preocupación para controlar de cerca el cambio climático en los próximos meses. 

A pesar de la angustia que genera esta situación, quienes investigan este tema, aseguran que aún es pronto para saber si esta degradación de la capa de ozono en la región ártica podría continuar a lo largo de varias décadas. 

Te puede interesar