Huertas Escolares Agroecológicas. La nueva manera de crear conciencia hacia un modelo sustentable? Parte I

Huertos 24/01/2021 Por Redacción
Hoy en dia es mas dificil para los niños alejarse de la tecnologia y eso lleva a aislarlos del medio en el que viven. Las huertas escolares agroecologicas impulsan acciones tendientes a la preservación del ambiente a través de la creación y revalorización de los espacios verdes escolares y, fundamentalmente, colabora en el desarrollo de valores sociales y éticos que priorizan el cuidado de la vida y el bien común.
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Caminando a una transición sustentable

Resulta relevante propiciar la reflexión acerca de la problemática respecto al derecho a la alimentación y al de los pueblos a ser partícipes en la toma de decisiones para la producción sustentable y saludable de sus alimentos. Es fundamental una transición a sistemas alimentarios más sustentables que produzcan más beneficios socioeconómicos y menos consecuencias ambientales; y de igual modo, colaboren en la eliminación de la pobreza y el impulso del progreso económico y social de los actores involucrados.
La agroecología es la base para desarrollar sistemas alimentarios igualmente sólidos desde los puntos de vista ambiental, económico, social y agroeconómico.
Desempeña un rol importante al conectar de manera armoniosa tradiciones y saberes ancestrales con los hábitos alimentarios modernos. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): “La agroecología se basa en aplicar conceptos y principios ecológicos con el fin de optimizar las interacciones entre las plantas, los animales, los seres humanos y el medio ambiente, teniendo en cuenta, al mismo tiempo, los aspectos sociales que deben abordarse para lograr un sistema alimentario justo y sostenible.”

Las Huertas Escolares Agroecológicas representan una muy buena manera de incluir naturaleza en los entornos escolares y disminuir así el «Síndrome de Déficit de la Naturaleza» (Louv, 2008). Numerosos estudios han demostrado que la desconexión que tienen los niños urbanos con el mundo natural afecta a su salud física (Ozdemir y Yilmaz, 2008) y mental (Taylor, Kuo y Sullivan, 2001; Wells, 2000) y, a su vez, genera menor estado de preocupación y más respeto hacia el ambiente (Wells y Lekies, 2006).
La naturaleza tiene un efecto reparador y, el contacto directo con ella, mejora el rendimiento cognitivo de los niños (Wells, 2000), además de favorecer la reflexión y la relajación. Además, el asiduo contacto con la naturaleza, fortalece a los niños para hacer frente a las situaciones estresantes diarias, tanto dentro como fuera de la escuela, teniendo un efecto «amortiguador» (Wells y Evans, 2003).
El Proyecto de Huertas Escolares Agroecológicas cobra aún más sentido en el marco de estas nociones. La huerta es el recurso por excelencia que permite a los maestros facilitar aprendizajes significativos en cuanto planifican, organizan y orientan contenidos conceptuales, de procedimientos y actitudinales. A los alumnos, les permite apropiarse de los aprendizajes de manera experimental y vivencial, y revalorizar los espacios verdes escolares. Además, el trabajo en la huerta tiene un carácter colaborativo y cooperativo que propicia el respeto por los puntos de vista ajenos y prioriza la producción grupal. Fomenta aprendizajes contextualizados y memorables, posibles de ser compartidos con toda la comunidad.
En la experiencia con las escuelas, observamos que estos aprendizajes suceden y que el proyecto funciona como disparador de actividades que son abordadas desde distintas áreas. Se articulan distintos campos de conocimiento y se favorece la comprensión de la complejidad de las cuestiones ambientales.

Se trata de construir un futuro más sustentable, equitativo, justo y diverso para las generaciones actuales y futuras. ¡Desde la Educación para la Sustentabilidad, tenemos la gran oportunidad de acompañar a los alumnos en el ensayo de alternativas para esta construcción!

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