Para tener una mejor alimentación

Para tener una mejor alimentación, es importante comenzar a cambiar de hábitos. Muchas veces, por costumbre, asumimos que ciertas comidas nos gustan y otras no tanto. Los alimentos no son todos iguales y su sabor depende mucho de la forma en que los cocinemos, con qué los acompañemos y el momento en que los probemos. Otro punto a tener en cuenta son nuestras elecciones a la hora de hacer las compras en el supermercado. Muchas de las cosas que elegimos contienen todo tipo de aditivos y realzadores de sabor para que nos resulten sabrosas. Ojo con esto!
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Para cocinar y comer mejor 

  •   Reorganizá tu cocina. Los alimentos saludables como frutas y verduras deben estar al alcance de niños y adultos para fomentar su elección. Por el contrario, los productos altos en azúcar o sodio conviene almacenarlos para evitar su consumo excesivo. 
  • ¡Condimentá sin miedo! Tus preparaciones van a ser más deliciosas y, con la práctica, vas a conocer los sabores que más te gustan. El sabor es todo y los condimentos, en general, tienen pocas o ninguna calorías. 
  • Cociná de más!. Aprovechá para sumar más alimentos a la cocción aunque no los vayas a consumir en ese momento. Si vas a llevar una tarta al horno, agregá una fuente extra con verduras o, si estás preparando una salsa o legumbres, podés hacer de más y congelarlas para comer más adelante. Eso te ayudará a no tener que empezar de cero cada vez y a no caer en el delivery cuando no tengas tiempo de cocinar! 

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  •  Pensá las comidas desde los ingredientes y no desde el nombre del plato. De esa forma te asegurás de no repetir siempre los mismos y de tener un menú variado en tu dieta. 
  •   Consumí frutas y verduras de estación. Van a ser las más frescas y sabrosas y te van a brindar diversidad en tus comidas. También son las más económicas! 
  • Animate a comprar vegetales que no conozcas. Te sorprenderá saber cuántos sabores nuevos podés agregar a tus recetas. Probaste el Kale? Es barato y se puede comer crudo o cocido. Excelente en nutrientes! 
  • Para innovar en tus platos y sumar más vegetales, probá no mezclar las carnes con los carbohidratos. En vez de comer milanesa con puré o fideos con estofado, podés acompañarlos con un salteado de verduras.
  • Reducí la ingesta de lácteos con azúcar agregada. Chequeá que no figure entre los ingredientes de la etiqueta. Un ejemplo son las leches larga vida! 

Hacer un cambio de hábitos no es tratar de eliminar los “malos alimentos” de nuestra dieta, sino de reducirlos y, a la vez, incorporar otros nuevos y más saludables. 

 

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